martes 11 de marzo de 2008

El silencio de los carneros

Valoración 
Saturno WT devorando a sus hijos

El silencio de los carneros

Ya habían pasado 15 años desde el abandono del temerario dogma de prohibir las vacunas -por ser estas calificadas como una práctica demoníaca- cuando la Watch Tower volvía a la carga con un nuevo desvarío: la prohibición a los Testigos de los trasplantes de órganos -por ser calificados como una práctica caníbal- como terapia médica para salvar su vidas. La nueva luz se hizo oficial entre los Testigos de Jehová el 15 de noviembre de 1967 cuando se publicó en Estados Unidos de América en su revista emblemática The Watchtower (La Atalaya), página 702; en español fue publicado seis meses más tarde, el 15 de abril de 1968, páginas 254-256). Esta revista decía:
Questions From Readers

● Is there any Scriptural objection to donating one’s body for use in medical research or to accepting organs for transplant from such a source?—W. L., U.S.A.

[...]

Humans were allowed by God to eat animal flesh and to sustain their human lives by taking the lives of animals, though they were not permitted to eat blood. Did this include eating human flesh, sustaining one’s life by means of the body or part of the body of another human, alive or dead? No! That would be cannibalism, a practice abhorrent to all civilized people. Jehovah clearly made a distinction between the lives of animals and the lives of humans, mankind being created in God’s image, with his qualities. (Gen. 1:27) This distinction is evident in His next words. God proceeded to show that man’s life is sacred and is not to be taken at will, as may be done with the animals to be used for food. To show disrespect for the sanctity of human life would make one liable to have his own life taken.—Gen. 9:5, 6.

When there is a diseased or defective organ, the usual way health is restored is by taking in nutrients. The body uses the food eaten to repair or heal the organ, gradually replacing the cells. When men of science conclude that this normal process will no longer work and they suggest removing the organ and replacing it directly with an organ from another human, this is simply a shortcut. Those who submit to such operations are thus living off the flesh of another human. That is cannibalistic. However, in allowing man to eat animal flesh Jehovah God did not grant permission for humans to try to perpetuate their lives by cannibalistically taking into their bodies human flesh, whether chewed or in the form of whole organs or body parts taken from others.
Una enseñanza tan monstruosa e irracional solo puede provenir de personas ignorantes en ciencia y abyectas en sentido moral. La Watch Tower siempre ha menospreciado los estudios superiores. Hablando de formación académica de los miembros del Cuerpo Gobernante de los Testigos: En el periodo 1967-1980, no había ni un solo doctor en medicina, es más, ni tan siquiera había un solo licenciado universitario; algunos de ellos ni siquiera tenían el graduado escolar. ¿Qué credibilidad científica podía tener un grupo de incultos condenando una terapia médica como los trasplantes de órganos? ¿Qué credibilidad teológica podían tener aquellos que antes de 1921 permitieron las vacunas, después las prohibieron hasta 1952, y luego finalmente las volvieron a permitir?

Al igual que ocurrió con la vacunas, los avances de la ciencia médica dejaron rápidamente en ridículo la postura de la Watch Tower por lo que después del gran fiasco de 1975 se avecinaban cambios y lavados de imagen.

El menosprecio a la vida de sus feligreses quedó nuevamente expuesto cuando guardaron silencio durante cinco años una vez que, a mediados de 1975, sospecharon de una "metedura de pata" similar a la cometida con las vacunas. A excepción de una referencia en 1978 sobre una "fistula arteriovenosa" en el trasplante de pelo, la última crítica a los trasplantes fue el 1 de septiembre de 1975; en la revista The Watchtower, página 519.

El cambio se hizo efectivo una vez que se publicó la "nueva luz" en la revista La Atalaya, 1980, edición en español, 15 de septiembre, página 31, sección "Pregunta de los lectores":
¿Debería tomar acción la congregación si un cristiano bautizado aceptara el trasplante de un órgano humano, como el de la cornea o un riñón? Hoy, otros cristianos sinceros pudieran opinar que la Biblia no descarta definitivamente los trasplantes médicos de órganos humanos... El comité judicial de la congregación no tomaría acción disciplinaria si alguien aceptara un trasplante de órganos.
¿En lugar de 1980, por qué no se hizo el anuncio en 1976 y así evitar que algunos Testigos obedientes e incondicionales perdieran la vida por abstenerse de trasplantes sanadores? ¿Si se esperó a unas circunstancias más favorables (aún estaba muy reciente el fracaso profético de la predicción del fin del mundo para el año 1975), en que lugar queda el respeto a la vida del prójimo? Por cierto, las disculpas por crear falsas expectativas en 1975 tardaron el mismo tiempo en llegar; estas se publicaron en el mismo número de la revista en la cual se levantó la prohibición de los trasplantes de órganos.

¿Qué clase de conciencia bienintencionada espera cinco años a tiempos mejores sabiendo que muchos Testigos perderán la vida al abstenerse de trasplantes de órganos? ¿Qué moral cristiana juega durante cinco años con la memoria y la vida de sus fieles a fin de esconder sus errores proféticos e interpretativos de la Biblia? ¿Confiaría su vida e intereses a sujetos que en sus estrategias políticas incluyen sacrificios humanos?

Otra demora semejante sucedió con la doctrina de “abstenerse” de hacer el servicio social (en sustitución del servicio militar). Según testimonio de Raymond Franz (ex-miembro del Cuerpo Gobernante) en su libro “Crisis de conciencia”, páginas 114-115, el Cuerpo Gobernante se dio cuenta en 1978 que dicho servicio no violaba ningún principio bíblico y por consiguiente se podía hacer el servicio alternativo y tener una buena reputación delante de la congregación. En la reunión del 11 de Octubre del 1978, de trece miembros presentes, nueve votaron a favor de cambiar la norma tradicional con el fin de que la decisión de aceptar o no el servicio alternativo se dejara a la conciencia del individuo; cuatro no votaron a favor. ¿El resultado? Debido a que en aquel entonces el total de miembros del “Cuerpo” era de dieciséis, y nueve no era una mayoría de dos terceras partes, no se hizo cambio alguno. Finalmente, el 1 mayo del 1996, se dijo que: Si un cristiano cree que el servicio civil nacional es una “buena obra” los ancianos y demás hermanos deben respetar su conciencia. Sin embargo, esta indecisión del “Cuerpo” de casi dieciocho años hizo que miles de “Testigos” fueran a prisión innecesariamente.

Por lo visto el Espíritu Santo le tomó casi veinte años convencer a dos terceras partes de sus íntimos colaboradores. Y me pregunto: ¿Por qué el Espíritu Santo no consiguió convencer a los cuatro que votaron en contra?

El silencio de Raymond Franz.

Raymond Franz formó parte del grupo de miserables que guardaron silencio.

Entre los Franzistas se dice que la salida de R. V. Franz del Cuerpo Gobernante fue por motivo de conciencia. ¡Falso! Ray fue obligado a renunciar por rebeldía en la primavera de 1980. Esta renuncia es reconocida por Raymond Franz en su libro "Crisis", página 283:
El 14 de abril [de 1980], un Testigo de Nueva York llamado Joe Gould telefoneó al Departamento de Servicio de Brooklyn y habló con Harley Miller, uno de los cinco miembros del comité del Departamento de Servicio. El le dijo a Miller que un compañero de trabajo, un cubano de nombre Humberto Godínez, le había contado una conversación que tuvo lugar en su casa entre él y un amigo que era miembro de la familia de Betel. El dijo que el miembro de la familia de Betel se había expresado en cuanto a un número de puntos que diferían de las enseñanzas de la organización. Miller le recomendó a Gould que tratara de obtener de Godínez el nombre del miembro de la familia de Betel. Esto se hizo y el nombre de Cris Sánchez fue suministrado. Godínez dijo además que mi nombre y los de Ed Dunlap y René Vázquez, habían también surgido en la conversación.
Luego se puede concluir que la salida de Raymond Franz fue provocada y gestionada por ciertos colegas -y rivales- del Cuerpo Gobernante que utilizaron los testimonios supracitados para dejarle fuera de la cúpula de poder de la Watch Tower.

Desde su estancia en la Central, Raymond Franz tuvo muchas oportunidades de hacer valer su conciencia cristiana o dimitir; veamos algunas de ellas:
  1. 1972, no hubo crisis de conciencia.
    En septiembre de 1972 el Partido del Congreso de Malawi, el único partido político en el país, emitió una resolución solicitando que se despojara a los testigos de Jehová de todos sus empleos, que fueran echados de sus hogares, y que a los miembros del Partido que llevaran a cabo este asunto se les diera protección gubernamental. Como resultado, estalló otra ola de espantosa persecución.
    La Watch Tower indució una matanza en Malawi a causa de imponer una norma sobre neutralidad que en Mexico no les convenía por razones políticas. En Malawi no se aceptaba un carnet político aún a sabiendas de que esto repercutiría en torturas, violaciones o ser asesinado, y en Mexico se permitía pagar sobornos a funcionarios para obtener ilegalmente una cartilla militar.

  2. 1975, no hubo crisis de conciencia.
    En ese año el "Fin del mundo" no llegó y el Cuerpo Gobernante optó por guardar silencio para que los hermanos se fueran olvidando poco a poco del fiasco profético. Finalmente en 1979 se decidió publicar algo parecido a una disculpa, Raymond Franz lo explica así en su libro "Crisis": Tomó casi cuatro años para que la organización, a través de su administración, finalmente admitiera que había estado errada, que había, por toda una década, edificado falsas esperanzas. No que una declaración tan franca, aunque veraz, pudiera hacerse. Yo sé en cuanto a esto pues fui asignado a redactar tal declaración y, como en casos similares anteriores, tenía que regirme-no por lo que me hubiese gustado decir ni aún por lo que pensaba que los hermanos necesitaban oír-sino por lo que podía decirse y recibir la aprobación de dos terceras partes del Cuerpo Gobernante cuando les fuera presentado.

  3. 1976, no hubo crisis de conciencia.
    Tal y como lo demuestra su literatura, a partir de 1976 se resolvió no volver a publicar críticas sobre los trasplantes de órganos. El Cuerpo Gobernante optó por guardar silencio aún a sabiendas de que muchos hermanos perderían la vida por obedecer sobre el mandato de abstenerse de trasplantes. Sobre este mortal silencio, Franz no quiso publicar nada en su libro "Crisis de Conciencia".

  4. 1980, marzo, no hubo crisis de conciencia.
    Según el libro "Crisis", el 14 de abril de 1980, el chivatazo de Joe Gould sobre ciertas conversaciones confidenciales reveladas por Humberto Godínez inicia un proceso judicial al cual Ray llama "Crisis de Conciencia".

  5. 14 de abril de 1980, si que hubo "crisis", pero no de conciencia.
Sin embargo, observe cual fue la temática de los interrogatorios que se hicieron a Franz y a sus amigos y que desembocaron en una dimisión forzada del Cuerpo Gobernante:
  1. Que Jehová no tiene una organización en la Tierra hoy día y que su Cuerpo Gobernante no está sierro dirigido por Jehová.

  2. Que todos los bautizados desde el tiempo de Cristo (33 d. de J.C.) en adelante hasta el fin deben tener la esperanza celestial. Todos estos deben participar de los emblemas en el Memorial, y no sólo los que declaran ser parte del resto ungido.

  3. Que no hay un arreglo apropiado de una clase del "esclavo fiel y discreto" formada por los ungidos y su Cuerpo Gobernante para dirigir los asuntos del pueblo de Jehová. En Mat. 24:45 Jesús usó esta expresión sólo como una ilustración de la fidelidad de individuos. no se necesitan reglas, sólo es necesario seguir la Biblia.

  4. Que no hay dos clases hoy en día, la clase celestial y la terrestre llamada "otras ovejas" en Juan 10:16.

  5. Que el número de 144,000 mencionado en Rev. 7:4 y 14:1 es simbólico y no se ha de tomar literalmente. Los de la "grande muchedumbre" mencionados en Revelación 7:9 también sirven en el cielo como se indica en el versículo 15 donde se dice que esa muchedumbre sirve "día y noche en su templo (Naós)" o el K. Int. dice: "en el lugar de habitación divina de El."

  6. Que no estamos viviendo ahora en un período de tiempo especial de los "últimos días," sino que, más bien, los "últimos días" comenzaron hace mil novecientos años el 33 d. de J.C. como indicó Pedro en Hechos 2:17 cuando el citó del profeta Joel.

  7. Que 1914 no es una fecha establecida. Cristo Jesús no fue entronizado entonces sino que ha estado gobernando en su Reino desde 33 d. de J.C. Que la presencia de Cristo (parousía) no ha acontecido sino que lo será cuando la "señal del hijo del hombre aparezca en el cielo" (Mat. 24:30) en el futuro.

  8. Que Abrahán, David y otros hombres fieles de la antigüedad también tendrán vida celestial, basándose ese punto de vista en Heb. 11:16.
Tristemente en sus alegatos no aparecieron en ningún momento las villanías sobre los múltiples fiascos proféticos sobre el fin del mundo, la avaricia de bienes terrenales de la Watch Tower, la práctica de la muerte social a los disidentes, la prohibición de las vacunas y los trasplantes de órganos y las transfusiones de sangre, y las torturas y matanzas de los hermanos de Malawi por sostener una prohibición sobre afiliación político-militar que en México no se aplicaba. Extraña conciencia aquella que despertó en 1980 a raíz de una denuncia de terceros y que pareció sensible solamente a disputas mayormente sobre glorias y privilegios terrenales y celestiales.

Raymond Franz, en su libro "Crisis de Conciencia", publica algo que se parece a una disculpa, pero como a continuación explicaré, no parece ser ni sincera ni honrada:
Lamento el no poder disculparme personalmente con algunos a los cuales quizá haya lastimado de una manera o de otra, pero mis oraciones son al efecto de que ningún dolor duradero resulte y confío en la providencia de Dios en esos perímetros que están más allá de mi poder. Espero que en los años restantes de mi vida pueda ver una medida de paz para mi esposa y para mi y además, la bendición de Dios en nuestros esfuerzos conjuntos de servirle a El todos nuestros días.

[...]

Estoy agradecido de haber podido hacer disponible información que creo otros tienen el derecho de conocer. Hay mucho más que pudiera decirse, que quizás necesita decirse para tener el cuadro completo. Pero sea que el tiempo, la vida y circunstancias 1o permitan o no, estoy contento con dejar que los resultados de 1o que ahora se ha dicho descansen en las manos de Dios.
Señor Franz, sorprende oírle decir "quizás haya lastimado" a alguien. ¿Por qué dice "quizás"? También asombra que usted haya insinuado que facilitó toda la información que otros tienen derecho a conocer. Si eso es cierto ¿Por qué usted en su libro "Crisis" no habla nada sobre las prohibiciones de vacunas y trasplantes de órganos y sobre el encubrimiento de violadores de menores? Una cosa es que usted quiera diferenciarse de sus anteriores compañeros del Cuerpo Gobernante y otra que usted sea diferente a ellos, y la verdad, a la vista de las pruebas apenas veo la diferencia: mercaderes todos, encubridores, deshonestos, cobardes y con las manos manchadas de sangre.

Su incoherencia ética quedó expuesta en el momento que usted optó por lucrarse con sus libros sobre sus vivencias en la Watch Tower; también cuando mercadeó con una información vital y necesaria para que muchos Testigos se liberasen de las garras de la secta. Su "apego al negocio", muy parecido a la Watch Tower, no parece encajar mucho con la supuesta conciencia "afligida" y en "crisis" que usted afirma tener.

MORFEO, MADRID, 16 DE MARZO DE 2008

o-O-o

Fuentes consultadas:

Publicadas por Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania
  1. Revista The Watchtower, edición USA,
    1967, 15 de noviembre, página 702,
    Questions From Readers: Is there any Scriptural objection to donating one’s body for use in medical research or to accepting organs for transplant from such a source?—W. L., U.S.A.

  2. Revista La Atalaya, edición en español,
    1968, 15 de abril, páginas 254-256,
    Pregunta de los lectores: ¿Hay alguna objeción bíblica a donar el cuerpo de uno para que se use en investigación médica o aceptar órganos para trasplante de tal fuente?

  3. Revista La Atalaya, edición en español,
    1980, 15 de septiembre, página 31,
    Preguntas de los lectores: ¿Debería tomar acción la congregación si un cristiano bautizado aceptara el trasplante de un órgano humano, como el de una córnea o un riñón?
  4. Revista La Atalaya, edición en español,
    1996, 1 de mayo, página 20,
    Paguemos al César las cosas del César

  5. Revista Despertad, edición en español,
    1973, 8 de febrero, página 29,
    Observando el mundo: Persecución en Malawi.

  6. Manuales de organización interna.
Manuales de organización interna:
  • a. Capacitados para ser ministros, 1958.
  • b. Organizados para predicar el Reino y hacer discípulos, 1972.
  • c. Organizados para efectuar nuestro ministerio, 1983 y 1989.
  • d. Organizados para hacer la voluntad de Jehová, 2005.
Otras publicaciones ajenas a la Watchtower:
  1. Crisis de Conciencia: La Lucha Interna Entre La Fidelidad a Dios y La Lealtad a Una Religión, edición en Español, publicado por Commentary Press (1993).

  2. Questions for Jehovah's Witnesses,
    1983, William & Joan Cetnar.

El judaísmo engendró al cristianismo, y este al protestantismo. Los protestantes engendraron a los adventistas, y estos a los Estudiantes de la Biblia (Russelistas). Los Estudiantes de la Biblia engendraron a los Testigos de Jehová, y estos a los Franzistas. Las sectas engendran otras sectas y los sectarios engendran otros sectarios y esto viene sucediendo desde hace milenios, y en nuestra opinión no parece que existan excepciones. Sin embargo, he aquí la gran paradoja: Todo grupo religioso cree ser la excepción que confirma la regla y que los demás o son sectas o religiones falsas. Obviamente, los Testigos de Jehová afirman que son la única religión verdadera sobre la tierra y sus líderes aseveran que son los únicos que reciben guía divina. ¡Cuidado! La VERDAD RELIGIOSA es un concepto muy frágil y maleable!