- Ser un grupo cohesionado por una doctrina (religiosa o socio-trascendente en general) demagógica y encabezado por un líder carismático que pretende ser la misma divinidad o un elegido por ella, o bien un poseedor la la "Verdad Absoluta" en cualquier ámbito social.
- Tener una estructura teocrática, vertical y totalitaria, donde la palabra de los dirigentes es dogma de fe. Los líderes intervienen hasta en los detalles más íntimos y personales de sus adeptos y exigen que sus órdenes sean ejecutadas sin la menor crítica.
- Romper con todo aquello que suponga un obstáculo para que el adepto se adhiera totalmente al grupo, y en especial con aquellos lazos sociales anteriores a la entrada al culto: padres, pareja, amigos, trabajo, estudios, etcétera.
- Vivir en una comunidad cerrada o en total dependencia del grupo.
- Suprimir las libertades individuales y el derecho a la intimidad.
- Controlar la información que llega hasta sus adeptos, manipulándola a su conveniencia: Si la información entra en conflicto con las normas y doctrinas oficiales entonces su origen es tildado de mundano o diabólico.
- Utilizar sofisticadas técnicas psicológicas (enmascaradas bajo la “oración”, “meditación”, “cursos especiales de entrenamiento”, “reuniones espirituales”, “vigilancia de los pecados del adepto”, "confesiones humillantes", “censuras privadas y públicas”, “aislamiento y excomunión de los rebeldes”) que sirven para anular la voluntad y el razonamiento de los adeptos; causándoles, en muchos casos, alteraciones psíquicas graves.
- Propugnar un rechazo total de la sociedad y de sus instituciones. Fuera del grupo son todos enemigos (polarización entre Bien/secta y el Mal/sociedad), la sociedad es basura y las personas que viven en ella sólo interesan en la medida en que puedan servir al grupo.
- Tener como actividades primordiales el proselitismo (conseguir nuevos adeptos) - realizándolo de forma encubierta e ilegítima - y la recaudación de dinero (evangelizar por las calles ofreciendo productos del grupo, cursos o estudios gratuitos que alguien finalmente tendrá que pagar).
- Obtener, bajo coacción psicológica, la entrega del patrimonio personal de los nuevos adeptos a la secta o de grandes sumas de dinero en concepto de cursillos o auditorias o bajo la excusa de financiar algún proyecto de construcción o simplemente para la “obra de Dios” en general. Los miembros que trabajan en el exterior del grupo tienen que entregar una parte de su salario a la secta (siempre disfrazados de donativos voluntarios). Y los que trabajan en empresas pertenecientes al grupo, no cobran salarios (las nóminas de esas empresas de la secta sólo son una cobertura legal, ya que nunca se llegan a hacer efectivas - o devuelven luego el dinero - para sus miembros/mano de obra).
¿Está usted ingresado en un grupo sectario? Le invito a que haga usted un experimento. Piense en un grupo al que usted considere una secta peligrosa y luego repase punto por punto la diez características supracitadas y verá como dicha secta encaja casi a la perfección con el modelo. Ahora hable con un compañero de trabajo (o familiar), que no comparta sus creencias, e invítelo a que repase el cuestionario esta vez tomando su “religión verdadera” como objeto de análisis, y pídale los resultados; si quiere, puede repetir este examen con otros tantos, e insisto, que no compartan su misma fe. ¿Cuales fueron los resultados?
¿Vacila usted ante semejante prueba? Si amamos la verdad, no tenemos nada que temer de tal examen. Los Testigos escribieron lo siguiente: No solo tenemos que examinar lo que creemos personalmente, sino también lo que enseña cualquier organización religiosa con la cual estemos asociados (1) Si usted eligiese no hacer la prueba, quizás sea por una de las siguientes razones: porque teme descubrir que ha sido timado, o porque piensa que usted no puede haberse equivocado (soberbia), o porque usted tiene la facultades mentales alteradas (lavado de cerebro).
Si usted responde con una excusa como la siguiente: "Yo con mi vida y dinero puedo hacer lo que quiera". Es cierto, está usted en su derecho de dar su dinero a Dios, obviamente, a través de su "divino y oficial agente de inversiones", a saber, su amado y querido gurú/s. Y quizás añada que: "Otros se gastan el dinero en el fútbol, cine, teatro, viajes, etc. y no pasa nada". No pasaría nada si solo hablásemos de dinero, pero sí que pasa, pregúntese: ¿Y que hay de su salud mental? ¿Y que puede decir de la felicidad de su familia? Pero ese es otro tema del cual ya hablaremos más adelante.
Y hablando de dinero, déjenme que les proponga un temazo musical de la película "Cabaret" de 1972, protagonizada por Liza Minelli y Michael York y dirigida por Bob Fosse.
Fuentes consultadas:
- La verdad que lleva a la vida eterna,
página pág. 13 párrafo 5: Lo sabio de examinar uno su religión.
Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (1981). - ASOCIACIÓN PRO JUVENTUD (1988).
Las sectas como problema social. Ponencias presentadas y comunicados.
Actas del Primer Congreso Internacional sobre Sectas y Sociedad (1887, noviembre 27-29). Barcelona: Autor. JAVALOY, PEPE (1984). - Introducción al estudio del fanatismo.
Barcelona: Universitat de Barcelona. RODRIGUEZ, PEPE (1984). - Esclavos de un mesías (sectas y lavado de cerebro).
Barcelona: Elfos. RODRIGUEZ, PEPE (1985). - Los sectas hoy y aquí.
Barcelona: Tibidado Edicions. RODRIGUEZ, PEPE (1989). - El poder de las sectas.
Barcelona: Ediciones B. WILSON, BRYAN (1970).
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